|
Xalapa, Ver.– (AVC/Verónica Huerta) Productores de caña de azúcar que abastecen a los ingenios El Modelo, en La Antigua, y La Gloria, en Úrsulo Galván, advirtieron que el hongo Fusarium se intensificó con las lluvias registradas durante junio y julio, provocando pérdidas de entre 30 y 40 por ciento en la producción por hectárea. Los cañeros de los municipios de Puente Nacional, Actopan, La Antigua, Paso de Ovejas y Úrsulo Galván señalaron que el exceso de humedad favoreció la rápida propagación del hongo, el cual provoca el amarillamiento de las hojas, la pudrición del tallo y una disminución considerable en el rendimiento de la caña. Antes de la presencia de esta enfermedad, una hectárea producía entre 120 y 150 toneladas de caña; ahora, los productores reportan cosechas de apenas 70 toneladas, lo que representa una reducción de hasta 40 por ciento. "La humedad alimenta ese hongo. Si no se atiende empieza a pudrir el tallo y en pocas semanas la planta pierde peso. Ya no se puede recuperar", explicaron los productores. El problema comenzó hace un año Los campesinos recordaron que hace aproximadamente un año detectaron que las hojas de la caña comenzaron a tornarse amarillas. En algunos predios aplicaron cal con la intención de frenar la enfermedad, pero este año el tratamiento resultó insuficiente. Advirtieron que cuando el hongo aparece en el interior del cultivo puede pasar desapercibido hasta que el daño es irreversible. Tras recorrer diversos cañaverales, el presidente del Frente de Organizaciones Sociales y Económicas del Campo (Fosec), Rafael Lindo Chaga, señaló que la cal industrial no elimina el Fusarium, por lo que recomendó utilizar microorganismos especializados y otros insumos para combatir la enfermedad. Los productores recordaron que los primeros daños se observaron en la comunidad de Mozomboa, donde entre 20 y 30 hectáreas comenzaron a presentar amarillamiento. "Perdí el patrimonio de mi familia" El productor Horacio Zárate relató que el impacto económico ha sido devastador para quienes dependen del cultivo de caña. "Decepcioné a mi abuelo porque él me dejó a cargo del terreno. Ya perdí el patrimonio de mi familia. No sabemos cómo nos irá en la siguiente zafra", expresó. También hizo un llamado a que los productores mantengan comunicación cuando detecten plantas enfermas, ya que, según la información proporcionada por ingenieros agrónomos, el hongo puede propagarse con rapidez por el aire y afectar cultivos cercanos. En su parcela observó por primera vez una especie de hongo blanco entre el tallo y las hojas. Posteriormente la caña comenzó a ennegrecerse hasta morir por completo. Combatir el hongo cuesta hasta 6 mil pesos por hectárea Con la asesoría de Rafael Lindo Chaga, los productores comenzaron a aplicar microorganismos para intentar detener la enfermedad. Explicaron que rehabilitar una hectárea cuesta alrededor de 6 mil pesos, considerando la compra de microorganismos y otros insumos, además de dos o tres aplicaciones. En el caso de Horacio Zárate, quien cultiva cuatro hectáreas, la inversión ya supera los 15 mil pesos. Denuncian falta de apoyo gubernamental Los cañeros aseguraron que ni la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) ni la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpa) les brindan apoyo técnico o fungicidas para enfrentar la plaga. Indicaron que únicamente reciben algunos bultos de fertilizante, apoyo que consideran insuficiente ante el avance del hongo. Afirmaron que el campo cañero atraviesa una situación complicada y que la actividad ha dejado de ser rentable, luego de concluir la zafra en mayo en los ingenios El Modelo y La Gloria, mientras la próxima cosecha está prevista para diciembre.
|