Xalapa, Ver. (AVC/Perla Sandoval).- La falta de medicamentos para atender padecimientos de salud mental está obligando al personal médico a modificar tratamientos y buscar alternativas para evitar que los pacientes suspendan su atención, reconoció Víctor Villanueva Hernández, director del Instituto de Salud Mental.
El funcionario admitió que actualmente no existe disponibilidad suficiente de todos los fármacos que requieren los pacientes y resumió la situación con una frase: “hacemos magia”.
Ante el desabasto, explicó, los médicos deben buscar medicamentos en otras dependencias, recurrir a asociaciones civiles, solicitar apoyo de la beneficencia o sustituir un fármaco por otro que sí se encuentre disponible.
La estrategia permite mantener parcialmente la atención, pero también muestra las limitaciones para garantizar la continuidad de los tratamientos en personas con padecimientos psiquiátricos.
Suspender medicamentos puede provocar recaídas
Villanueva Hernández reconoció que interrumpir un tratamiento puede provocar recaídas o una agudización del trastorno.
“Puede haber una recaída, una agudización”, advirtió.
En pacientes con mayor vulnerabilidad, especialmente cuando existen otros padecimientos o condiciones asociadas, la falta de continuidad en el tratamiento también puede aumentar el riesgo de conductas suicidas.
Al ser cuestionado sobre esta posibilidad, respondió que “definitivamente, en algunos casos” puede presentarse cuando existe una comorbilidad que favorezca esa conducta.
El problema tiene especial relevancia entre pacientes que utilizan antidepresivos, debido a que estos medicamentos requieren consumo diario y continuidad durante el periodo indicado por el especialista.
Médicos sustituyen fármacos según existencias
Ante la falta de algún medicamento específico, el personal médico ha tenido que realizar conciliaciones y cambiar tratamientos de acuerdo con las existencias disponibles.
Esto significa que la atención no siempre depende únicamente de la prescripción originalmente indicada, sino también de los medicamentos que el sistema tenga disponibles en ese momento.
Villanueva Hernández aclaró que los tratamientos psiquiátricos no necesariamente son permanentes y que algunos medicamentos pueden retirarse después de determinado periodo, particularmente en niñas, niños y adolescentes.
Sin embargo, precisó que la suspensión debe realizarse bajo supervisión médica y no como consecuencia de la falta de abastecimiento.