Xalapa, Ver. (AVC/Ana Mozo).— Activistas de Zoncuantla, Coatepec, pidieron información técnica y un diagnóstico del manantial antes de que se decida sobre la construcción de un tanque de agua de 150 metros cúbicos que sería financiado por FEMSA. Aclararon que no rechazan la obra, pero cuestionan cómo se ha presentado a la comunidad.
Jaime Velasco, del Colectivo Ecologista de EcoZoncuantla, y Eduardo Aranda Delgado, de Amigos del Río Pixquiac, señalaron que se les dio poco tiempo para evaluar la propuesta. Según relataron, en una reunión se planteó que debían aceptarla pronto porque el financiamiento podría destinarse a otro lugar.
Afirmaron que, posteriormente, representantes de FEMSA les dijeron que el recurso podía ejercerse más adelante, incluso en otra obra social. Esa diferencia, señalaron, aumentó sus dudas sobre la información proporcionada durante el proceso.
“No es no al tanque, el tanque sí lo queremos, lo que no queremos es esa opacidad”, expresaron.
Los activistas reconocieron que un tanque podría ayudar a enfrentar interrupciones temporales del suministro. Sin embargo, advirtieron que almacenar más agua no aumenta la capacidad del manantial y temen que la obra se utilice después para justificar más tomas o crecimiento urbano sin comprobar que existe agua suficiente.
Piden medir el agua que abastece a Zoncuantla
De acuerdo con Velasco y Aranda, el manantial tiene una concesión de 4 litros por segundo, originalmente asociada a un límite de alrededor de 500 tomas. Aseguraron que hoy existen más conexiones y que la red se ha extendido fuera del área inicialmente contemplada.
También dijeron que, durante reuniones con autoridades, se les informó que el organismo operador estaría extrayendo alrededor de 8 litros por segundo. Indicaron que se instaló un macromedidor para conocer el volumen extraído, pero dejó de funcionar. Ambas cifras requieren, a su juicio, una revisión con mediciones actualizadas.
“Un tanque más grande no significa que haya más agua”, señalaron. Por ello, solicitaron un aforo del manantial que permita saber cuánto produce, cuánto se extrae y cuánto llega a la comunidad.
Cuestionan el papel del Ayuntamiento y CMAS
Velasco y Aranda pidieron al Ayuntamiento y a CMAS de Coatepec que expliquen su participación en las gestiones con FEMSA. A su juicio, las autoridades han actuado como enlace de la empresa, cuando deberían proporcionar información y supervisar el proceso con transparencia.
Los activistas denunciaron convocatorias que consideran irregulares a reuniones vecinales, llamadas de presión a activistas y subagencias, y la falta de respuestas técnicas por escrito. Señalaron que aún no conocen un proyecto completo con las características de la obra, la situación jurídica del terreno, el esquema de financiamiento, quién la ejecutaría y quién quedaría a cargo de la infraestructura.
También solicitaron una explicación jurídica sobre el argumento de que el Ayuntamiento no puede invertir recursos públicos en el predio por ser privado. Dijeron que anteriormente se construyeron obras hidráulicas en ese mismo sitio.
Solicitan un diagnóstico y una reunión con Conagua
Antes de ampliar la infraestructura, los activistas consideran necesario conocer la población actual de Zoncuantla, el número y ubicación de las tomas, y la expansión de la red hacia viviendas y fraccionamientos.
Relacionaron la presión sobre el agua con el cambio de uso de suelo, la pérdida de cobertura forestal, el uso de agroquímicos y las construcciones cercanas al río. Afirmaron que existen estudios sobre contaminación del manantial y del río, y cuestionaron la respuesta de las autoridades a las denuncias ambientales.
Velasco y Aranda informaron que solicitaron una mesa de conciliación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua)para revisar la concesión, las tomas y el volumen que se extrae. Consideran necesario que participe la autoridad responsable de la concesión y que la discusión no se limite a una reunión convocada por el organismo operador.
Ambos subrayaron que hablan desde sus propias organizaciones y no en representación de toda Zoncuantla. Reconocieron que hay distintas opiniones sobre el financiamiento de FEMSA y plantearon que la comunidad discuta y apruebe una postura formal una vez que cuente con la información del proyecto. Reiteraron su disposición al diálogo y pidieron que cualquier intervención considere la disponibilidad de agua, la situación ambiental de la zona y el trabajo de quienes han protegido sus manantiales durante más de 30 años.