Xalapa, Ver.- (AVC) Un proyecto para extraer roca basáltica en 42.77 hectáreas de Mozomboa, municipio de Actopan, plantea operar durante aproximadamente 15 años, dependiendo de la demanda de materiales para construcción en el mercado local.
El banco de material pétreo “El Cerro de la Estrella” ocuparía una superficie total de 50.41 hectáreas, que incluye el área de extracción, una zona de amortiguamiento y espacios para maniobras e instalaciones auxiliares.
De acuerdo con el resumen ejecutivo de su Manifestación de Impacto Ambiental, la propuesta se ubica en el predio rústico Manuel Díaz, cuya superficie total es de aproximadamente 97.99 hectáreas.
El documento no precisa el volumen de basalto que se pretende extraer en toneladas o metros cúbicos, ni establece una fecha de inicio de operaciones.
La propuesta es presentada por Julio Hernández Fabián, en representación de la constructora e inmobiliaria que el resumen identifica como “CLINCH” y, en el apartado del arrendamiento, como “CILCH”.
Extracción y trituración de roca para construcción
El proyecto contempla extraer basalto en greña, es decir, material sin clasificar, y reducir su tamaño mediante trituración para facilitar su manejo y uso en trabajos de construcción.
Para estas actividades se prevé utilizar camiones de volteo, retroexcavadoras, perforadora minera, trituradora y cribas vibratorias.
La distribución del proyecto comprende 427 mil 749 metros cuadrados para extracción, 44 mil 122.497 metros cuadrados de amortiguamiento y 32 mil 257 metros cuadrados para patio de maniobras, donde se contemplan espacios de bodega y residuos.
La operación plantea generar 15 empleos permanentes, además de 10 temporales durante la preparación del terreno. El horario previsto para la extracción es de 08:00 a 17:00 horas.
El resumen presentado no incluye una resolución de autorización ambiental.
El estudio prevé pérdida de vegetación y cambios en el agua
Entre los impactos ambientales identificados, el documento señala pérdida de vegetación y suelo fértil, erosión, desplazamiento de fauna y modificación del relieve.
El desmonte y la nivelación dejarían superficies expuestas al viento y la lluvia. Además, la compactación por maquinaria y la eliminación de cobertura vegetal reducirían la infiltración de agua al subsuelo y alterarían los escurrimientos naturales.
Durante lluvias intensas, el suelo expuesto y el material suelto podrían ser arrastrados hacia terrenos colindantes y cuerpos de agua, afectando su calidad por la incorporación de sedimentos.
La extracción, trituración y transporte también generarían polvo, gases de combustión y ruido. La remoción de vegetación afectaría sitios de anidación y madrigueras, provocando el desplazamiento de animales.
Sobre el paisaje, el estudio advierte que quedaría completamente modificado por la desaparición de la cobertura vegetal anterior y de la loma.
Proponen reforestar al concluir la extracción
Para mitigar las afectaciones, el promovente plantea una extracción progresiva por sectores, limitar el desmonte a las áreas necesarias y almacenar la capa superficial del suelo para utilizarla después en la restauración.
También propone riego de caminos, transporte en camiones cubiertos con lonas, límites de velocidad y estabilización de taludes, además de medidas para prevenir derrames de combustibles y aceites.
Antes del desmonte se realizarían acciones de ahuyentamiento de fauna y, cuando sea necesario, rescate y reubicación.
Al concluir las actividades, la propuesta contempla reforestar con especies nativas y reincorporar la materia orgánica retirada. Estas acciones forman parte de las medidas planteadas en el estudio; el resumen no acredita que hayan sido ejecutadas.