|
Xalapa, Ver (AVC) En lo alto de un cerro y con vista hacia el Golfo de México, la zona arqueológica de Quiahuiztlán conserva los vestigios de una de las ciudades prehispánicas más representativas de la región central de Veracruz. Su nombre proviene del náhuatl y significa «el lugar de la lluvia». El asentamiento se localiza sobre las faldas del cerro Bernal, también conocido como cerro de los Metates, dentro del municipio de Actopan y cerca de la comunidad de Villa Rica. De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), su ocupación comenzó alrededor del año 800 d. C., y alcanzó relevancia durante el periodo Posclásico, entre los años 900 y 1521. Fue un asentamiento totonaco que, por su ubicación estratégica y sus características arquitectónicas, cumplió funciones habitacionales, defensivas y funerarias. Una ciudad, una fortaleza y un cementerio Una de las características que hacen especial a Quiahuiztlán es que no se trató solo de un centro ceremonial, el sitio tuvo tres funciones principales: fue una ciudad con una población estimada de alrededor de 15 mil habitantes, una fortaleza y un espacio funerario. Su ubicación en las elevaciones del cerro permitía tener una vista amplia de la planicie costera y del territorio circundante. En sus alrededores se identifican muros defensivos de distintas dimensiones, que dan cuenta de su importancia estratégica. Sin embargo, uno de sus elementos más llamativos es su arquitectura funeraria. En el sitio se han identificado 78 tumbas distribuidas en tres conjuntos: el cementerio central, el oriental y el ubicado al sur. Los sepulcros fueron construidos con lajas y materiales elaborados a partir de arena y cal obtenida de la cocción de conchas y moluscos. Algunas tumbas tienen la apariencia de pequeños templos, con basamentos, cámaras funerarias, escalinatas, techos y espacios destinados al culto. Esta disposición convierte a Quiahuiztlán en uno de los espacios funerarios prehispánicos más interesantes de Veracruz. El pasado totonaco y las invasiones La historia de Quiahuiztlán está relacionada con el desarrollo de los pueblos totonacos en la costa central del actual estado de Veracruz. Durante el Epiclásico, el debilitamiento de Teotihuacán provocó transformaciones en los asentamientos de la región. Algunas poblaciones se reorganizaron en comunidades más pequeñas y buscaron espacios que ofrecieran mejores condiciones de protección y aprovechamiento de los recursos naturales. Posteriormente, Quiahuiztlán fue sometida por los toltecas y, más tarde por los mexicas, de quienes sus habitantes fueron tributarios hasta la llegada de los españoles. Su posición geográfica, las tierras aptas para el cultivo y los recursos naturales de los alrededores contribuyeron a su desarrollo como asentamiento. Quiahuiztlán y la alianza con Hernán Cortés Uno de los episodios históricos que vinculan a Quiahuiztlán con la conquista española ocurrió en 1519, cuando representantes de pueblos totonacos establecieron una alianza con Hernán Cortés. Los totonacos mantenían tensiones con el poder mexica debido a las exigencias tributarias y al control político y militar que ejercía sobre sus territorios, algunos de sus dirigentes encontraron en los españoles aliados para enfrentar al imperio tenochca. De acuerdo con la información histórica del INAH, en Quiahuiztlán se concertó esta alianza, que formó parte de los acuerdos que facilitaron la posterior campaña española contra Tenochtitlan. La cercanía del asentamiento con Villa Rica, uno de los primeros establecimientos españoles en la costa del Golfo, también explica su importancia durante los primeros años de la presencia europea en Veracruz. ¿Qué puedes encontrar durante una visita? El recorrido por Quiahuiztlán permite conocer diferentes conjuntos arquitectónicos distribuidos sobre las elevaciones del cerro. Entre sus principales atractivos están: - Los cementerios prehispánicos: sus conjuntos de tumbas son uno de los elementos más representativos del sitio. - Las plazas y estructuras ceremoniales: espacios que permiten reconocer la organización religiosa y civil de la antigua población. - El juego de pelota: vestigio de una práctica ritual y deportiva presente en distintas culturas mesoamericanas. - Los muros defensivos: construcciones que muestran el aprovechamiento de la geografía para proteger el asentamiento. - El paisaje del Golfo de México: desde las alturas se obtiene una panorámica de la planicie costera y los alrededores de Villa Rica. La zona arqueológica se encuentra en el municipio de Actopan, Veracruz, sobre el cerro de los Metates, cerca de Villa Rica. Quiahuiztlán es una oportunidad para conocer el pasado prehispánico de Veracruz desde un lugar donde la arquitectura, la historia y el paisaje se encuentran. Sus antiguas tumbas, estructuras ceremoniales y ubicación sobre el cerro de los Metates permiten acercarse a la vida de los pueblos totonacos que habitaron la costa antes de la conquista española.
|