Xalapa, Ver.- (AVC) El dirigente estatal del PRI en Veracruz, Adolfo Ramírez Arana, rechazó las descalificaciones y los señalamientos del presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Esteban Hernández Bautista, y reiteró que existen presiones políticas contra alcaldes de oposición para sumarse a Morena.
Ramírez Arana sostuvo que el presidente de la Jucopo no tiene atribuciones para fijar plazos o emitir ultimátums a la dirigencia de un partido político por ejercer el derecho a la denuncia pública.
“No le corresponde fijar plazos ni dar ultimátums. Le recomiendo que revise sus facultades como legislador y que capacite a los diputados de su partido”, expresó.
El dirigente priista cuestionó que la Comisión de Hacienda del Congreso haya aprobado un dictamen para la venta del parque vehicular del municipio de Mixtla de Altamirano, uno de los más pobres del estado, al señalar que las unidades fueron vendidas como chatarra pese a encontrarse en condiciones operativas.
Indicó que dicha comisión es encabezada por un diputado de Morena.
Ramírez Arana afirmó que el Congreso del Estado enfrenta un rezago en la dictaminación de iniciativas, baja productividad legislativa y falta de seriedad en algunos posicionamientos.
Cuestionó propuestas que, dijo, no atienden los problemas reales de Veracruz, como iniciativas que calificó de ocurrencias.
El líder priista insistió en que existe una práctica reiterada de presión política hacia alcaldes de oposición y aseguró que, por responsabilidad y seguridad, no se harán públicos los nombres de los presidentes municipales afectados.
“Exhibirlos podría derivar en mayores represalias”, afirmó.
Ramírez Arana sostuvo que, a diferencia de Morena, el PRI no utiliza a los alcaldes como trofeos políticos y acusó una contradicción entre negar presiones y anticipar públicamente que más ediles se sumarán al partido en el poder.
Finalmente, advirtió que el PRI continuará denunciando prácticas que, dijo, vulneran la autonomía municipal, el federalismo y la pluralidad democrática, y llamó a que el Congreso del Estado deje de operar como un espacio de afiliación partidista y cumpla su función legislativa.