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Xalapa, Ver.- (AVC/Verónica Huerta) La extracción ilegal de colibríes y las ventas de estos amuletos se intensifican cada año alrededor del 14 de febrero, Día de San Valentín, lo que motivó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a imponer multas a sus captores y comercializadores superiores a los cinco millones de pesos. Una de las principales razones de la extracción ilegal de colibríes son los “amarres”, amuletos en los que se emplean colibríes, para, supuestamente, atraer a la persona amada. La autoridad federal subrayó que “No obstante, la creencia popular de que los colibríes son aves del amor es absolutamente falsa”. La Profepa indicó en los mercados de México, acostumbran vender en parejas de ejemplares disecados de colibríes. “Un ave muerta no despertará el interés amoroso de una persona. La Profepa hace un atento llamado a la ciudadanía: no sacrifiquemos a los colibríes para hacer amarres y amuletos”. La captura, el comercio ilegal y los ritos conocidos como “amarres” para el amor han llevado a algunas variedades de colibríes, pertenecientes a la familia Trochilidae, a estar listadas en la NOM-59 y en la Convención Internacional sobre el Tráfico de Especies Amenazadas (CITES). “Un colibrí vivo sirve para reproducir frutos y semillas en la naturaleza, pero muerto no ayuda en nada, mucho menos para atraer la buena suerte ni el amor”. México tiene 57 especies de colibríes, de las cuales 13 son endémicas, lo que convierte a México como el quinto país con más especies en el continente americano. La relación que tienen estas aves con las plantas de las que se alimentan, los hace vulnerables a cualquier alteración en su hábitat. La extracción y el tráfico ilegal y la destrucción de los ecosistemas son las principales razones para el declive de algunas poblaciones de colibrí. Estas aves son polinizadores por excelencia y vitales para los ecosistemas, pues gracias a la labor que realizan, muchas de las plantas se pueden reproducir y, por tanto, tenemos alimentos suficientes para comer. Por ello, en el marco del 14 de febrero, la Profepa lanza postales para que la ciudadanía valore a los colibríes por su belleza y su función ecológica y no por prácticas crueles que han puesto a algunas de sus poblaciones en crisis. El organismo federal advirtió que la extracción de ejemplares de vida silvestre se contempla en el párrafo II del artículo 122 de la Ley General de Vida Silvestre, el cual puede alcanzar una sanción equivalente de 50 a 50 mil veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA). De acuerdo con la última actualización de la UMA a partir del 01 febrero 2026, su valor es de 117 pesos con 31 centavos. Al hacer la operación matemática, las multas para los captores y comercializadores de colibríes van de 5 mil 865 pesos hasta 5 millones 865 mil 500.
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