Ciudad de México.— (AVC) El Plan B de la reforma electoral, enviado por la presidenta Claudia Sheinbaum al Senado de la República, propone topes salariales al INE, partidos políticos y órganos electorales, así como nuevas medidas de fiscalización y reducción del gasto público.
La iniciativa plantea que consejeros del INE, magistrados electorales y funcionarios de OPLES no puedan percibir ingresos superiores al de la titular del Ejecutivo federal.
“Vamos a seguir insistiendo en que el INE debe bajar su presupuesto y quitar privilegios”, señaló la mandataria.
Tope salarial y fin de privilegios
El proyecto establece límites a las remuneraciones en distintos órganos:
Con ello, se busca eliminar bonos, seguros médicos privados y percepciones adicionales, para que ningún funcionario gane más que la Presidencia.
Cambios en partidos políticos
La propuesta también modifica la Ley General de Partidos Políticos, con medidas como:
Transparencia obligatoria de salarios de dirigentes
Reporte en tiempo real de operaciones financieras
Prohibición de recursos ilícitos, en efectivo o del extranjero
Tope salarial de hasta 1,500 UMAS
Además, se contempla que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) pueda revisar el origen de los recursos mediante convenios.
Ajustes en gasto público y representación
El Plan B incluye la reducción de regidurías, con un rango de 7 a 15 según población, y una sola sindicatura por municipio.
También propone:
Los ahorros, según el Gobierno federal, se destinarían a obras de infraestructura en estados y municipios.
Cambios en procesos electorales
La iniciativa plantea adelantar el inicio de cómputos electorales al cierre de la jornada, conforme lleguen los primeros paquetes.
Además, establece que la revocación de mandato se realice el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno, lo que podría ocurrir en 2027 o 2028.