Xalapa, Ver. (AVC/Perla Sandoval).– La posible incorporación del fracking en la política energética nacional encendió alertas en Veracruz, donde organizaciones advierten riesgos ambientales, a la salud y contradicciones con compromisos climáticos, tras el cambio de postura de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La integrante de la Alianza Mexicana contra el Fracking, Alejandra Jiménez Ramírez, señaló que la apertura a esta técnica representa un retroceso frente a compromisos previos del gobierno federal.
“Nos preocupa mucho que la presidenta esté dando la espalda a un compromiso de no desarrollar fracking”, afirmó.
Advirtió que impulsar la extracción de gas, incluso con nuevas tecnologías, contradice los llamados internacionales para reducir el uso de combustibles fósiles, principales responsables de la crisis climática.
“Desarrollar fracking y extraer gas fósil incrementará las emisiones de gases de efecto invernadero. No es cierto que sea un combustible de transición”, sostuvo.
Explicó que el gas metano, principal componente del gas fósil, tiene un impacto considerable en el calentamiento global.
“Es un gas 86 veces más potente que el CO2 en los primeros 20 años”, indicó.
Las declaraciones se dan luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum defendiera el uso de la fracturación hidráulica, al considerar que podría tener menor impacto ambiental y contribuir a la soberanía energética, en un contexto donde México importa cerca del 75% del gas que consume, principalmente de Estados Unidos.
Sin embargo, organizaciones ambientales cuestionan la viabilidad de un fracking “limpio” y advierten que los riesgos persisten, especialmente en estados con potencial energético como Veracruz, donde existen reservas en la zona norte y en la cuenca del Golfo.
Como antecedente, Jiménez Ramírez mencionó el caso del pozo exploratorio KREM 1, en Las Choapas, que explotó el 5 de marzo y provocó un incendio.
“Es un pozo exploratorio y ni siquiera usa fracking… imagínate cuando sea con esta técnica”, advirtió.
También alertó sobre los llamados pasivos ambientales, derivados del uso de agua y sustancias químicas en el proceso.
“No existe el fracking sustentable o limpio. Toda la industria de gas y petróleo implica riesgos”, señaló.
Detalló que en muestras relacionadas con esta actividad se han detectado sustancias cancerígenas, mutagénicas y radiactivas, además de problemas en el manejo de aguas residuales.
En el plano energético, cuestionó que esta técnica garantice la autosuficiencia, ya que México consume alrededor de 9 mil millones de pies cúbicos diarios de gas, volumen que no sería cubierto con la producción proyectada.
“Pretender que la soberanía energética se logrará con gas fósil no es posible”, afirmó.
Finalmente, llamó a llevar el debate al ámbito legislativo, donde existe una iniciativa pendiente para prohibir el fracking en el país.
El eventual avance de estos proyectos coloca a Veracruz como una de las entidades en riesgo, debido a su potencial energético y antecedentes de impactos ambientales por la industria de hidrocarburos.
El fracking en Veracruz
La organizacion de la Alianza Mexicana contra el Fracking, ha expuesto que en Veracruz al menos 2 mil 053 pozos petroleros han sido explorados a través de proceso de fracturación hidráulica en Papantla, Poza Rica y el resto de Veracruz, denunciaron integrantes
Los datos de la organización CartoCrítica detalla que hay 728 pozos explorados bajo esta técnica en Papantla, tres en Veracruz y otros 1 mil 398 en el resto de Veracruz. Los datos con base en la Comisión Nacional de Hidrocarburos, detalla que la mayor parte son pozos que están abandonados.
Alejandra Jiménez detalla que sin importar si están en operación o abandonados, permanecen emitiendo gases tóxicos para el ambiente y para la salud humana. Es momento de dejar atrás esta sucia tecnología”, concluyó Alejandra Jiménez.
Se trata de pozos petroleros que están incluidos dentro del proyecto aceite terciario del golfo ( antes paleocanal de Chicontepec) en el norte de Veracruz y de Puebla - donde hay 1,328 pozos de Fracking-.
El proyecto aceite terciario del golfo (ATG), se concentra en nueve municipios de Veracruz y tres de Puebla.
Desde la primera evaluación realizada del proyecto ATG en 2010, la Comisión Nacional de Hidrocarburos señalaba que 76% de los pozos del proyecto (1323 pozos) habían sido fracturados mediante fracking (CNH, 2010).
Alejandra Jiménez alertó que en el presupuesto federal de egresos se contemplan el año pasado más de 4 mil millones de pesos para la exploración de pozos bajo está técnica pese a que es un compromiso presidencial no utilizarla.
Alertó que hay escasa información sobre el número de pozos, las técnicas utilizadas y los desechos que se generan del agua utilizada que tienen componentes químicos peligrosos para la salud humana y el medio ambiente.
El anuncio de la apertura de esta técnica es una alerta para Veracruz ante el número de pozos que se tienen suceptibles de explorar bajo el fracking.