Xalapa, Ver. (AVC/Verónica Huerta)– Colectivos de familiares de personas desaparecidas en Veracruz solicitaron al gobierno federal aceptar el apoyo de la ONU para atender la crisis de desapariciones en México, y pidieron dejar de considerar el tema como un asunto político.
Las integrantes de los colectivos Solecito, Lucía de los Ángeles Díaz Genao, y Buscando a Nuestros Desaparecidos y Desaparecidas, Marisol Ramírez Calte, señalaron que la intervención internacional permitiría fortalecer la prevención, investigación, sanción y erradicación de este delito.
“Es una oportunidad para que lleguen expertos internacionales y que las investigaciones sean serias. Queremos detener la crisis y encontrar a nuestros desaparecidos”, expresaron.
Las activistas consideraron que la solicitud del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la ONU al Secretario General para llevar el caso a la Asamblea General responde a un enfoque humanitario, en favor de las víctimas.
Lucía Díaz defendió la lucha de las familias y rechazó que se trate de un tema político. Recordó la desaparición de su hijo, Luis Guillermo Lagunes Díaz, ocurrida el 28 de junio de 2013 en el puerto de Veracruz.
“Esto no surge de un afán político, sino de la vocación de la ONU de hacer justicia y proteger los derechos humanos”, afirmó.
Las familias pidieron a las autoridades no desestimar la solicitud bajo argumentos de “golpeteo político”, al considerar que se trata de una deuda histórica con las víctimas.
Desde el colectivo Solecito, señalaron que el informe ante la ONU permitirá visibilizar a nivel internacional el problema de desapariciones en México.
Por su parte, Marisol Ramírez Calte indicó que esta situación no es nueva para las familias, que la han denunciado durante años, y destacó que el comité de expertos confirma la existencia de desapariciones sistemáticas y posibles crímenes de lesa humanidad.
“Negar la crisis solo la oculta y la agrava. Al Estado le corresponde resolver la desaparición de personas”, advirtió.
Ramírez Calte, quien busca a su hermano Alfredo Tlaxcalteco Calte, desaparecido el 3 de febrero de 2010 en Xalapa, consideró que rechazar el apoyo internacional sería una ofensa para las familias.
“Llevo 16 años buscando a mi hermano. El gobierno debería aprovechar el apoyo metodológico de la ONU para detener las desapariciones”, dijo.
El 2 de abril de 2026, el Comité contra la Desaparición Forzada (CED) solicitó al Secretario General de la ONU remitir la situación de México a la Asamblea General, con el fin de que se consideren medidas de apoyo al Estado en esta materia.
El organismo concluyó que existen indicios fundados de desapariciones forzadas que podrían constituir crímenes de lesa humanidad, al identificar patrones generalizados o sistemáticos en distintas regiones del país.
Este procedimiento tiene carácter preventivo y busca movilizar la atención y el apoyo internacional, sin determinar responsabilidades penales individuales.