Xalapa, Ver.- (AVC) “Las ciudades deberían pertenecer a quienes las viven y no a los que las explotan”, afirmó la activista y escritora Carla Escoffié durante una conferencia magistral realizada en la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU) 2026 de la Universidad Veracruzana (UV).
La abogada presentó la charla titulada “Derecho a la ciudad” en el Foro “Miguel Vélez Arceo” de la Casa del Lago, donde destacó la importancia de entender a las ciudades como un derecho colectivo y no únicamente como espacios físicos o económicos.
El evento fue moderado por María del Socorro Aguilar Cucurachi, titular de la Dirección de Comunicación de la Ciencia de la UV.
Durante su participación, Carla Escoffié señaló que distintas ciudades del país se han convertido en escenarios de organización ciudadana frente a proyectos que afectan la vida comunitaria y ambiental.
“En diversos lugares se han desarrollado movilizaciones independientes de partidos políticos, impulsadas por necesidades de quienes habitan espacios urbanos”, expresó.
La activista subrayó la necesidad de reflexionar sobre el papel que cada ciudadano ocupa dentro de las luchas urbanas y ambientales, al considerar que forman parte de una tradición histórica en México.
Asimismo, explicó que hablar del derecho a la ciudad implica también reconocer obligaciones por parte de gobiernos, empresas y particulares.
“Cuando hablamos de un derecho, hablamos también de la obligación de alguien más”, puntualizó.
La conferencista recordó que el concepto fue desarrollado en la década de 1960 por el filósofo francés Henri Lefebvre, quien cuestionó el modelo capitalista de desarrollo urbano y defendió la idea de ciudades construidas a partir del valor social y colectivo de los espacios.
Como ejemplo, expuso el caso del Parque Libertad, en Monterrey, donde vecinos se organizaron para impedir la construcción de un hospital sin consulta previa en un espacio que anteriormente ocupó el penal del Topo Chico.
Indicó que la resistencia ciudadana permitió detener las obras y abrir un proceso de negociación con autoridades estatales, además de impulsar la posibilidad de que el sitio sea reconocido como Área Natural Protegida.
Finalmente, Carla Escoffié sostuvo que el derecho a la ciudad puede convertirse en un eje articulador de distintas luchas sociales relacionadas con la movilidad, vivienda, acceso al agua, espacios públicos, medioambiente, cultura e identidad comunitaria.
“Todos estos movimientos buscan proteger una vida digna para las personas”, concluyó.