Xalapa, Ver.- (AVC/Ana Mozo) Familiares de pacientes del Hospital General ISSSTE San Bruno, en Xalapa, denunciaron deficiencias en la atención médica, principalmente por la falta de medicamentos en farmacia, largas esperas para consultas y estudios, así como saturación de servicios y presuntos malos tratos en algunas áreas del hospital.
De acuerdo con los testimonios recabados, una de las principales quejas es la escasez de medicamentos básicos en la farmacia del nosocomio.
“Marta”, familiar de una paciente de 71 años internada, señaló la falta de diclofenaco, pese a tratarse de un fármaco de bajo costo y uso común.
“Es el colmo, es la más barata y no hay. ¿Cómo es posible? Tú vas a las farmacias y cuesta 15 pesos, pero aquí no lo hay”, expresó.
Derechohabientes afirmaron que, cuando el hospital no cuenta con el medicamento, deben adquirirlo por su cuenta, lo que representa un gasto adicional para las familias. Además, señalaron que hay personas que acuden desde otros municipios y el viaje termina siendo en vano.
“Viene uno a enfermarse más”, dijo Antonio, quien junto con su hermano acude desde otro municipio para cuidar a su madre.
En algunos casos, indicaron, los tratamientos se retrasan o se interrumpen mientras se consigue el insumo.
Citas con meses de espera
Otro de los señalamientos recurrentes es la dificultad para acceder a citas médicas en tiempos cortos, debido a la saturación de agendas que, según los usuarios, puede extenderse por varios meses.
“Belén”, quien acudió a valoración cardiológica tras realizarse estudios previos, señaló que los tiempos de espera complican la atención oportuna.
“Te dicen ‘tengo hasta octubre o noviembre’, para entonces ya te moriste”, comentó.
Sobrecarga en servicios y apoyo de familiares
En cuanto al trato dentro del hospital, los entrevistados señalaron que el personal médico atiende de forma adecuada en términos generales; sin embargo, las principales inconformidades se concentran en farmacia, admisión y enfermería.
Los usuarios denunciaron presuntos malos tratos, falta de disposición del personal y la constante necesidad de que los familiares asuman cuidados básicos de los pacientes hospitalizados.
“Para todo llaman al familiar, hasta para dar un vaso de agua”, relataron.
Traslados y gastos adicionales
También se reportaron gastos derivados de traslados médicos. En uno de los casos, una persona señaló que el traslado en ambulancia desde Coatepec tuvo un costo cercano a los mil pesos, al tratarse de un servicio de la Cruz Roja.
Las quejas de derechohabientes se suman a señalamientos recurrentes sobre la saturación de servicios en instituciones públicas de salud en Veracruz, donde usuarios han reportado falta de insumos, personal limitado y tiempos prolongados de atención médica.
Urgencias saturadas y falta de personal
A las quejas de derechohabientes sobre el ISSSTE San Bruno se sumaron denuncias en redes sociales, donde usuarios relatan falta de médicos, escasez de medicamentos, saturación de urgencias y limitaciones en la atención a pacientes en estado delicado.
En uno de los testimonios, una persona relató haber acudido con una menor de edad con dolor abdominal intenso. Señaló que no había médico disponible al momento del ingreso y que la atención se retrasó aproximadamente dos horas.
También afirmó que no había medicamentos en farmacia, por lo que tuvieron que comprarlos por su cuenta.
Además, denunció que en el área de atención no se contaba con personal suficiente para procedimientos básicos, como la aplicación de un enema, lo que prolongó la espera de la paciente.
Pese a las críticas, algunos usuarios reconocieron la labor del personal médico, aunque señalaron que las condiciones del sistema dificultan la atención adecuada.
“Los médicos no son del todo malos en su práctica, sucede que estamos ante un sistema de salud carente de todo, tanto para el médico como para el paciente”, señaló.
Las denuncias apuntan a una percepción generalizada de falta de insumos, personal insuficiente y saturación de servicios en el hospital, lo que obliga a pacientes a retrasar su atención o buscar alternativas privadas.