Poza Rica.- (AVC/Misael Olmedo) Entre bajas temperaturas y lluvias constantes, familiares de pacientes permanecen a la intemperie afuera del Hospital Regional de Poza Rica, en espera de información sobre la salud de sus seres queridos internados en estado delicado.
La mayoría de las personas afectadas proviene de municipios aledaños. Ante la falta de un albergue con capacidad suficiente, permanecen en los alrededores del hospital, cubriéndose con plásticos o con prendas que ciudadanos solidarios les han proporcionado para mitigar el frío.
Ignacia Vargas, originaria de Álamo Temapache, relató las condiciones que enfrentaron durante la noche.
“Es un poco cansado; se sufren las inclemencias del tiempo que se presentaron ayer. Anoche nos caían los chorros de agua atrás; ya no nos pudimos ni acostar. A veces duermes sobre cartones, improvisando una camita”, explicó.
En la zona hospitalaria se instalaron algunas carpas; sin embargo, resultan insuficientes ante la intensidad del viento y la humedad. Para varios acompañantes, el suelo frío se ha convertido en el único espacio para descansar durante la espra.
Dora Carballo, quien también permanece en el sitio, describió la precariedad de su situación.
“Son momentos difíciles por el frío. Ayer estábamos solo con un nailon tapándonos. El recurso es poco y a cada rato nos llaman porque el paciente necesita algo”, señaló.
La exposición prolongada a las condiciones invernales comienza a afectar la salud de los familiares. Irma Del Valle, habitante de Tihuatlán, expresó su preocupación por enfermarse mientras acompaña a su esposo hospitalizado por neumonía.
“Anoche cayó el agua fría y luego el ‘frillazo’ que no se aguantaba. Como soy asmática, me da miedo enfermarme de la tos también”, comentó.
Pese a la falta de resguardo adecuado y al pronóstico de más lluvias, las familias continúan en el lugar y prevén cerrar el año a la intemperie, con la expectativa de que la condición de sus seres queridos mejore en las próximas horas.