María, la enfermera militar que hace frente al Covid-19
Mar�a, la enfermera militar que hace frente al Covid-19
Mar�a, la enfermera militar que hace frente al Covid-19
Mar�a, la enfermera militar que hace frente al Covid-19
Mar�a, la enfermera militar que hace frente al Covid-19
Mar�a, la enfermera militar que hace frente al Covid-19
Mar�a, la enfermera militar que hace frente al Covid-19
Mar�a, la enfermera militar que hace frente al Covid-19
Mar�a, la enfermera militar que hace frente al Covid-19
María, la enfermera militar que hace frente al Covid-19
Perla Sandoval /AVC Noticias .
2021-02-22.- Desde el inicio de la pandemia, la teniente jefa del Servicio del Área de Urgencias del Hospital Militar de Zona de La Boticaria, María Angélica Temaxte Torres, ha atendido a por lo menos 300 pacientes con covid-19 .
Xalapa, Ver. (AVC/Perla Sandoval) Desde el inicio de la pandemia, la teniente jefa del Servicio del Área de Urgencias del Hospital Militar de Zona de La Boticaria, María Angélica Temaxte Torres, ha atendido a por lo menos 300 pacientes con covid-19 y aunque admite que el riesgo y temor de contagio persiste, su compromiso por servir a la nación es más fuerte que cualquier otro sentimiento.
En el marco del Día del Ejército Mexicano, AVC Noticias platicó con la teniente que desde hace 22 años ingresó a las filas de esta institución con el anhelo de servir y hoy está en el frente de batalla contra esta enfermedad que ha cobrado la vida de más de 7 mil veracruzanos.
Asignada a la sexta región, 26 zona militar, María dice que su cuerpo se ha ido acostumbrando a las exigencias que se le imponen las 24 horas de servicio que tiene, pero que la pandemia ha generado un cambio en sus rutinas al estar en constante contacto con pacientes covid en los traslados y triage respiratorio que realizan.
“Al ser una enfermedad nueva nos da temor al contagio pero servir al pueblo es parte integral de esta institución y tenemos la convicción de atender a los pacientes, que reciban una atención adecuada y ese es mi reto; con el primer paciente sentí nerviosismo porque es algo nuevo, pero tenemos ese compromiso de ayudar al paciente porque a final de cuentas necesita de nuestros conocimientos y cuidados; me dio nerviosismo pero nada que no pudiera superar”.
La teniente es un caso excepcional porque a pesar del elevado número de decesos que ha dejado esta pandemia, no ha perdido a ninguno de sus pacientes; por eso cada día aplica su mayor esfuerzo igual que su equipo para tratar a quienes dependen de ellos y así se lo hacen saber, especialmente por la confianza que genera la atención hospitalaria de miembros del Ejército mexicano.
“Los he acompañado en el proceso de la enfermedad, atenderlos para que puedan mejorar y darles una atención con calidad y calidez. Los pacientes nos dicen que sienten confianza por ser atendidos por miembros del Ejército, lo manifiestan con su cariño, nos tienen confianza y nosotros les demostramos empatía”.
Las rutinas de desinfección son parte del día de la teniente que incluso habilitó un espacio en su hogar para la transición de la llegada de la calle a su casa, y así minimizar el riesgo de contagio de covid-19.
“Todos hemos modificado nuestras rutinas especialmente quieres tenemos contacto con pacientes hemos hecho énfasis en el lavado de manos, antes y después de tocar un paciente. Después de terminar la jornada el bañarse es importante, el cambio de ropa, lavarla de manera específica y no junto a lo demás; en mi casa instalamos un área para lavarse las manos y cambiarse el calzado”.
Por ello pidió a la población no “bajar la guardia” y mantener las medias sanitarias como el lavado de manos, uso de cubrebocas, así como caretas de protección.
*Los inicios
Hace 22 años y cinco meses María Angélica Temaxte Torres contó a su familia su decisión de ingresar al Ejército y aunque admite que mostraron preocupación por lo riguroso del entrenamiento y la lejanía a la que estarían obligados, en todo momento la apoyaron.
“Me motivó la admiración que sentía, ver los uniformes en los desfiles, la disciplina con la que los militares se conducen, pero también el gusto por atender a pacientes, todo se conjugó; a mi familia le causó temor esta decisión porque tenía que viajar a la Ciudad de México, sintieron temor, especialmente porque era joven, pero me apoyaron, me preguntaron si estaba dispuesta a aguantar el entrenamiento porque todo el mundo tiene la idea de que es duro, pero me apoyaron en todo momento”.
Dice que el entrenamiento le hace honor a su fama, porque sí es duro, especialmente en cuanto a la disciplina se refiere dado que es algo que en su vida como civil no tenía tan arraigado y que hoy se ha convertido en uno de los pilares de su vida adulta, tanto en su profesión como en su familia.
“El cuerpo humano se adapta y a través del entrenamiento nos forja el carácter, espíritu de cuerpo, lealtad y sobre todo amor a la patria. Tener disciplina te vuelve más organizada, más rápida y sirve de ejemplo a los subordinados e incluso a la propia familia”.
A dos décadas de distancia asegura que su familia está orgullosa de su decisión porque es la única mujer militar entre ellos; especialmente su hijo que ahora siguiendo sus pasos quieren ingresar al Colegio Militar.
“Mi hijo está muy orgulloso, quiere ingresar a un plantel porque ya tiene 17 años y creo que ve el ejemplo, la disciplina con la que me conduzco, el espíritu de cuerpo que se tiene con los compañeros, veo que está muy orgulloso de su mamá. Me da mucho orgullo que quiera participar, él sabe al reto que se enfrenta al entrar a un plantel militar, pero me emociona porque no me esperaba que quisiera participar”.
*El Ejército le ha permitido crecer
María Angélica Temaxte Torres señala que contrario a lo que se cree en el Ejército Mexicano hay muchas oportunidades para el crecimiento profesional de las mujeres porque son vistas como pares; a lo largo de los años logró certificarse en el Colegio Militar de Enfermeras y actualmente tiene a ocho enfermeras a su cargo.
“El reto es continuar ascendiendo, me queda claro que perseverar y ser constante son la base para seguir creciendo. Yo creo que en el Ejército el mando se ha preocupado porque exista equidad e igualdad de género, que tengamos las mismas oportunidades. Es un honor y orgullo pertenecer al Ejército, a la Sexta Regional ,a la 26 zona militar, ayudar a la ciudadanía de Veracruz, servir a la patria, al país, portar el uniforme, las insignias, para mí es un honor”.
Su próximo objetivo es lograr ser capitán segundo, grado que debe ganarse a través de un examen nacional de tipo médico, psicológico, académico y físico que se realizará en octubre de este año.
“Les diría a las jóvenes que están interesadas en ingresar que no se van a arrepentir de pertenecer al Ejército Mexicano porque es una institución que está comprometida con la igualdad y equidad. Hay muchas oportunidades de crecimiento personal y profesional y el límite se lo pone uno”.