Xalapa, Ver.- (AVC/Verónica Huerta) Zapatos, botas, huaraches y tenis elaborados por artesanos de Naolinco se venden en Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Holanda, gracias a su calidad y al valor del trabajo artesanal mexicano, afirmaron los productores Abiu Domínguez, Marcos Suárez y Javier Hernández.
Durante una conferencia de prensa en Xalapa, los fabricantes recordaron que las fábricas de calzado artesanal se ubican en los callejones Miguel Lerdo y Nicolás Bravo, en la cabecera municipal de Naolinco, donde por generaciones las familias se han dedicado a la producción de calzado de piel.
Los artesanos señalaron que, pese a la llegada de productos de origen chino y de comerciantes de otros estados, los talleres locales mantienen la fabricación 100 % mexicana, sin materiales sintéticos.
“Nosotros somos los verdaderos artesanos. La gente cree que vendemos mercancía china, pero no es cierto. Elaboramos calzado con piel y materiales nacionales”, afirmaron.
Indicaron que 80 % de la población de Naolinco depende económicamente de esta actividad, la cual ha pasado de generación en generación.
“Se ha ido perdiendo un poco la tradición, pero seguimos firmes. Vivimos del calzado artesanal y vamos a continuar con nuestro oficio”, expresaron.
Los productores anunciaron su participación en El Buen Fin, del 13 al 18 de noviembre, con descuentos en productos de piel, entre ellos huaraches, cinturones, tenis, botas y zapatos.
Informaron que los huaraches para caballero cuestan 300 pesos, las botas entre 400 y 1 600 pesos, según el tipo de piel, y los tenis de piel 600 pesos.
“Nos compran desde Nueva Zelanda, Chicago y Canadá. Damos buenos precios, enviamos por paquetería y garantizamos calidad”, señalaron.
Calzado 100 % piel y de origen legal
Los artesanos destacaron que todo el calzado es hecho en piel auténtica, sin materiales sintéticos, e incluso algunos modelos se elaboran con pieles exóticas legales, certificadas como de granja.
“Usamos piel de res, lagarto, avestruz, mantarraya, cocodrilo y pitón, todas legales. Una bota artesanal puede tardar de cuatro a cinco días en elaborarse, a diferencia del calzado industrial hecho por volumen”, explicaron.
Con orgullo, los productores invitaron a los visitantes a recorrer los callejones de Naolinco y conocer directamente el proceso de fabricación que mantiene viva la tradición del calzado veracruzano.