Xalapa, Ver.- (AVC/Perla Sandoval) Una maestra de nivel preescolar se manifestó este miércoles en la plaza Sebastián Lerdo de Tejada para solicitar un cambio de centro de trabajo por motivos de salud, al asegurar que padece una enfermedad neurológica que le impide trasladarse a su actual adscripción sin poner en riesgo su recuperación.
Se trata de Wendy Jacqueline Guzmán Salazar, docente asignada a una escuela ubicada en Ixhuatlán de Madero, quien explicó que fue diagnosticada con síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad que afecta el sistema nervioso y provoca debilidad muscular severa.
“Actualmente tengo Guillain-Barré, es una enfermedad neurológica que ataca los nervios del cuerpo y provoca debilidad muscular”, señaló.
La docente explicó que para poder recuperarse requiere rehabilitación física diaria, la cual recibe en Xalapa a través del ISSSTE; sin embargo, el traslado a su centro de trabajo implicaría viajes de más de seis horas, lo que la obligaría a suspender su tratamiento.
“Si yo me voy a mi centro de trabajo son más de seis horas de camino, estaría mucho tiempo en la misma posición y tendría que dejar mi rehabilitación física, lo que puede ocasionar que no me recupere”, expuso.
Guzmán Salazar afirmó que pese a presentar su solicitud formal de cambio de adscripción por salud la respuesta que recibió fue que el trámite resultó improcedente, bajo el argumento de que su salud no se encuentra en riesgo.
“Me dijeron que mi solicitud era improcedente porque no pongo en riesgo mi salud, pero desde mi punto de vista sí la pongo en riesgo”, expresó.
Detalló que en la zona donde se ubica su centro de trabajo no existen clínicas que ofrezcan rehabilitación física, lo que hace inviable continuar con su tratamiento médico si se ve obligada a trasladarse.
La docente señaló que inició el trámite de cambio desde septiembre, cuando fue dada de alta del hospital, y que desde entonces ha entregado oficios, documentos y resúmenes clínicos, tanto a autoridades educativas como al sindicato, sin obtener una solución.
“Solicité el cambio desde que me dieron de alta del hospital, más o menos a inicios de septiembre”, dijo.
Relató que en el proceso le solicitaron en varias ocasiones nuevos resúmenes clínicos, los cuales gestionó ante el ISSSTE, pero éstos fueron rechazados reiteradamente.
Incluso, afirmó que en algún momento le pidieron 30 mil pesos para ayudarla a gestionar un documento médico, cantidad que dijo no poder cubrir.
“Me pedían 30 mil pesos para apoyarme y obviamente no tengo esa cantidad”, denunció.
Guzmán Salazar agregó que está próxima a cumplir dos años de servicio, pero debido al tiempo acumulado de incapacidades médicas —limitadas a tres periodos de 28 días— ya comenzaron a realizarle descuentos salariales.
Señaló que actualmente no puede valerse por sí misma, requiere ayuda para actividades básicas como bañarse o vestirse, y que trasladarse lejos de Xalapa implicaría quedarse sin el apoyo de sus familiares.
“No soy capaz de bañarme por mí misma, necesito ayuda, y mis familiares trabajan. Esa es mi mayor preocupación”, concluyó.