Xico, Ver.- (AVC) La última semana de enero, el centro histórico de Xico cambia de ritmo. El aroma del tamal canario acompaña recorridos pausados, charlas entre cocineras y visitantes, y mesas donde se entiende por qué este platillo se volvió parte de la identidad local.
En esos días, el zócalo y las calles cercanas concentran hornos, vapor y conversación. Productores y cocineras ajustan recetas, se abren talleres y la música marca pausas entre degustaciones. El pueblo funciona como una cocina abierta donde el tiempo se mide por tandas de tamales.
Qué vive el visitante
La experiencia ocurre a pie. Se prueba un canario de harina de arroz con manjar, se conversa sobre la adaptación xiqueña con queso crema y zarzamora, y se comparan versiones de chocolate, manzana o café. No hay prisa: el acompañamiento es parte del ritual cotidiano.
Champurrado, atoles de fruta, chocolate caliente o café de la región circulan entre manos y mesas. A la par, aparecen las bebidas tradicionales de Xico: el verde, el torito y el licor de mora, conocido localmente como “morita”.
La inauguración está prevista para el viernes 30 de enero a las 15:00 horas. A partir de ese momento y hasta el lunes 2 de febrero, los talleres de elaboración concentran los horarios de mayor afluencia, intercalados con presentaciones musicales, ballets folklóricos y conversatorios sobre cocina tradicional.
La experiencia es de tipo cultural y comunitaria, recomendable para una visita de medio día o como parte de un fin de semana. Llegar temprano permite probar más variedades antes de que se agoten. Por la tarde, el clima serrano sugiere llevar abrigo ligero.
Entre sabores dulces y mesas compartidas, Xico ofrece una pausa comestible dentro del viaje por Veracruz, donde la tradición se entiende mejor cuando se prueba.
Xico Pueblo Mágico
Xico, reconocido como Pueblo Mágico de Xico, se localiza a menos de una hora de Xalapa por carretera. El destino permite combinar la experiencia gastronómica con recorridos naturales y culturales a lo largo de un fin de semana.
Entre las visitas habituales se encuentran las cascadas de Texolo y La Monja, miradores y senderos serranos, así como la Parroquia de Santa María Magdalena, el Museo Totomoxtle, la Plaza de los Portales, la Casa Museo Hoja de Maíz, el Museo de Sitio y el Puente de Pextlán.