Xalapa, Ver.- (AVC/Perla Sandoval) El estigma y la discriminación son las principales barreras que enfrentan las mujeres trans para acceder a servicios de salud integrales, dignos y oportunos, advirtió Oyuki Martínez, maestra en Derechos Humanos.
Durante su participación en el Primer Encuentro Estatal de Mujeres Trans, en la mesa dedicada a salud y justicia, la activista señaló que todavía existe una visión limitada sobre las necesidades médicas de esta población.
Explicó que con frecuencia la atención se concentra únicamente en el VIH o en los tratamientos hormonales, pese a que las personas trans requieren otros servicios médicos.
“Se ha centrado la salud de repente en el estigma del VIH, pero la verdad es que las personas trans requerimos otro tipo de atención”, expresó.
Martínez, licenciada en Ciencias Políticas y Administración Urbana por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, sostuvo que la atención integral debe incluir también la salud mental y psicosocial.
Falta de derechos afecta la salud mental
La especialista explicó que las limitaciones para ejercer otros derechos repercuten directamente en el bienestar de las personas trans.
“¿Qué pasa al no garantizar el acceso a la educación, el acceso al trabajo, el acceso justamente a una vida libre de violencia?”, cuestionó al referirse a las consecuencias que estas condiciones pueden generar en la salud mental.
Otro de los obstáculos, añadió, es el desconocimiento de conceptos relacionados con sexo, género, identidad de género y orientación sexual, incluso entre quienes participan en el diseño y la aplicación de programas gubernamentales.
“La barrera principal es el estigma y la discriminación para poder garantizar que la salud literalmente sea integral y, sobre todo, empática para las mujeres trans”, afirmó.
Piden políticas acordes con cada región
Martínez consideró indispensable reconocer que las necesidades de las mujeres trans cambian según la región. Por ello, advirtió que no basta con aplicar modelos generales sin conocer previamente las condiciones de cada comunidad.
“Podemos hablar en este momento de cuál es el contexto de América Latina, pero ¿qué pasa en Xalapa?, ¿qué pasa en Veracruz?, ¿qué pasa en estos municipios?, ¿cuáles son las necesidades?”, planteó.
Insistió en que las políticas públicas deben construirse con la participación directa de las poblaciones a las que están dirigidas y no solamente desde las instituciones.
“A veces pensamos que ser expertas, expertos en los temas nos va a hacer crear políticas públicas que tengan una respuesta, pero tienen efectos catastróficos porque no escuchamos las voces de las personas”, señaló.
Finalmente, llamó a las autoridades a convertir los compromisos institucionales en programas, acciones afirmativas y políticas públicas que garanticen derechos.
“Es importante hacer un llamado a las instituciones, a las autoridades, también reconocer el trabajo tan importante que han impulsado, pero también señalar que esto no se quede en el discurso”, concluyó.