Veracruz Ver.- (AVC) Las hojas de libreta, las revistas y el cartón que Rosa Fernanda Guzmán Ruiz reunió con su amiga María José terminaron convertidos en flores, nopales y una figura de Quetzalcóatl. Después de más de un mes de trabajo a mano y una inversión aproximada de 300 pesos, la estudiante de la Universidad Jean Piaget terminó el traje de catrina más elaborado que ha hecho.
El vestuario quedó listo apenas un día antes de la entrevista. Para llevarlo, Rosa Fernanda tuvo que levantarse alrededor de las 5:00 de la mañana, pues entre el maquillaje y la colocación de cada pieza necesitó cinco y seis horas.
Aunque lleva aproximadamente cinco años caracterizándose de catrina, esta vez decidió construir un atuendo de mayor complejidad, inspirado en la cultura prehispánica mexicana y confeccionado principalmente con materiales reutilizados.
“Esta es una catrina de materiales reciclados. Utilizamos papel de libretas, revistas, cartón, también plásticos. Casi pues todo fue elaborado a mano”, contó.
La idea comenzó en sus clases de Historia, donde actualmente estudia el México prehispánico. Los relatos sobre los dioses y las antiguas escuelas despertaron su interés por incorporar esos elementos a su caracterización de Día de Muertos.
Quetzalcóatl se convirtió en una de las figuras principales del diseño. Para elaborarlo, utilizaron cartón, foami, hojas de colores y papel reutilizado, materiales que fueron recortando y dando forma durante varias semanas.
La falda está hecha de nylon y flores de papel de revista. El corsé tiene una estructura de cartón y adornos que representan flores de cempasúchil. El conjunto también incluye nopales de cartón pintado y una corona con flores, papel picado y palitos de brocheta.
María José participó en la recolección y transformación de los materiales. Aunque aprovecharon objetos que ya tenían, fue necesario comprar pinturas, silicón, grapas y algunos accesorios.
“Realmente sí tuvo un costo, ya que no solamente fue la recolección de materiales, sino también pinturas, silicón, grapas. Yo creo que igual entre eso nos gastamos unos 300 pesos”, explicó Rosa Fernanda.
La estudiante considera que este es su mejor traje hasta ahora por la dificultad de las piezas y el tiempo que dedicó a terminarlas. Para ella, vestirse de catrina durante las celebraciones de Día de Muertos es una forma de expresar su creatividad y participar en las tradiciones mexicanas.