Por: Perla Sandoval /AVC Noticias
Fotografía: AVC / Noticias
2026-06-17
Conagua alertó que Pico de Orizaba, Valle de Perote y Zongolica presentan degradación del suelo y riesgo por sequía en Veracruz.
Xalapa, Ver. (AVC/Perla Sandoval). Aunque Veracruz no enfrenta escenarios de desertificación tan severos como los registrados en estados del norte del país, ya existen regiones donde la degradación del suelo, la pérdida de cobertura forestal y la menor capacidad de retención de agua evidencian procesos que podrían agravarse por el cambio climático y los periodos recurrentes de sequía.
En el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, que se conmemora cada 17 de junio, la jefa de Hidrometeorología del Organismo Cuenca Golfo-Centro de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Jessica Luna Lagunes, advirtió que zonas como el Pico de Orizaba, el Valle de Perote y la Sierra de Zongolica presentan señales de degradación ambiental que impactan la productividad de los suelos.
Explicó que la desertificación no implica que una región se convierta en un desierto de arena, sino que los terrenos pierden gradualmente su fertilidad y su capacidad para conservar humedad.
“No significa que un lugar se convierta literalmente en un desierto; es decir, cuando hablamos de desertificación, no quiere decir que vamos a ver solo arena, sino más bien que el suelo pierde la fertilidad y la capacidad de retener el agua.”
La especialista señaló que este fenómeno es resultado de diversos factores, entre ellos las sequías recurrentes, la deforestación, las prácticas agrícolas inadecuadas y los efectos del cambio climático.
“La desertificación es el proceso mediante el cual las tierras productivas pierden su capacidad para sostener ya sea vegetación, cultivos o biodiversidad debido a diferentes factores como sequías recurrentes, deforestación, malas prácticas agrícolas y también por el cambio climático.”
Indicó que en Veracruz ya es posible identificar áreas donde la degradación del suelo se ha vuelto evidente.
“Podemos hablar que quizás en Veracruz, aunque no se observa una situación tan drástica como los estados de Sonora o Chihuahua, ya hay procesos de desertificación y degradación del suelo en lo que es, por ejemplo, el Pico de Orizaba.”
Detalló que en esa región se ha documentado pérdida de bosque y reducción en la disponibilidad de agua asociada a la deforestación.
Asimismo, mencionó que el Valle de Perote acumula décadas enfrentando erosión y pérdida de cobertura vegetal, mientras que en la Sierra de Zongolica también se registra deterioro forestal.
“Otro ejemplo es el Valle de Perote, donde también durante décadas se han presentado problemas de erosión, pérdida de cobertura vegetal y degradación del suelo. Y todo esto, tanto en el Pico de Orizaba, Valle del Perote, incluso en la Sierra de Zongolica, donde también hay pérdida de bosque, se está degradando el terreno.”
Advirtió que estos procesos tienen consecuencias directas para la agricultura y la ganadería, pues los suelos degradados pierden capacidad productiva y almacenan menos humedad.
“Cultivos ya no sean los mismos que en otros años, ya se pierde la fertilidad y la capacidad también para retener la humedad; entonces, de continuar esta desertificación, va a haber muchas consecuencias en cuanto a cultivos, también en cuanto a la ganadería.”
Sobre la sequía, Luna Lagunes recordó que se trata de un fenómeno distinto, definido como un periodo prolongado con escasez de lluvias. Sus efectos incluyen la disminución de niveles en ríos, presas y lagunas, menor disponibilidad de agua para consumo humano, afectaciones al sector agropecuario e incremento en el riesgo de incendios forestales.
Veracruz experimentó uno de sus episodios más severos durante 2024, cuando 211 de los 212 municipios registraron algún grado de sequía y se alcanzó una cifra histórica de municipios en condición de sequía excepcional, la categoría más grave establecida por el Servicio Meteorológico Nacional.
“En Veracruz, en cuanto a sequía, el 2024 fue uno de los años donde tuvimos un alto índice de sequía, incluso ha sido el primer año donde se alcanzó una cantidad muy alta en cuanto a municipios con sequía excepcional.”
No obstante, la especialista destacó que las condiciones han mejorado durante 2026, debido a las lluvias registradas en los primeros meses del año.
De acuerdo con el reporte más reciente del Servicio Meteorológico Nacional, al 30 de mayo únicamente Jesús Carranza se encontraba en condición de sequía moderada, mientras que Hidalgotitlán, San Juan Evangelista, Sayula de Alemán y Uxpanapa fueron catalogados como municipios anormalmente secos.
Sin embargo, alertó que la presencia del fenómeno de El Niño podría reducir las precipitaciones en los próximos meses y aumentar el riesgo de sequía hacia principios de 2027.
“Los efectos para Veracruz cuando se tiene un evento de El Niño es la disminución de lluvias, por lo que la invitación a la población es estar muy atentos a este evento, ya que la sequía pudiera quizás verse más hacia inicios del 2027.”
La meteoróloga añadió que el cambio climático favorece fenómenos extremos, con lluvias intensas concentradas en periodos cortos y lapsos cada vez más prolongados sin precipitaciones, condiciones que incrementan la vulnerabilidad de los ecosistemas y de las actividades productivas.
“La sequía y la degradación del suelo son fenómenos que pueden afectar la disponibilidad del agua, la producción de los alimentos y los ecosistemas y por ello es fundamental promover el uso responsable del agua, la conservación de los recursos naturales y fortalecer acciones de monitoreo y prevención para reducir sus impactos.”